miércoles, 4 de mayo de 2011

¡Vaya día!

En ocasiones, a medida que transcurre un día, si las cosas no nos van saliendo como queremos, y se producen muchas situaciones adversas, tendemos a desanimarnos, y a desear fervientemente que termine el día porque en nuestro interior ya no podemos con más problemas o situaciones desfavorables.

Video: Un día malo



Es en esos días cuando se nos pone a prueba como cristianos. Es en esos días en los que debemos reclamar de manera más intensa a Dios y su ayuda, ya que si confíamos en nuestras fuerzas para salir adelante "en el día malo", tenemos muchas probabilidades de pegarnos un batacazo espiritual de gran consideración.
Debemos tener en cuenta que en la palabra ya se nos informa de que éste tipo de días llegarán, al igual que nos indica detalladamente qué es lo que debemos hacer:

"....tomad toda la armadura de Dios, para que podais resistir en el día malo, y después de haberlo logrado todo, quedar firmes." (Efesios 6:13)

Y si en el día malo no hacemos lo que debemos, sino que nos hundimos y justificamos nuestro alejamiento de Dios en ese momento porque "es que estoy de bajón y no me sale leer la Biblia", corremos el peligro de que todo aquello por lo que hemos luchado, todos los esfuerzos por vivir nuestra vida como Jesucristo nos enseñó, justo en ese día se vayan todos al traste, y nuestra integridad como cristianos quede en duda para todo aquel que vea nuestra actitud en el día malo.

"Sed de espíritu sobrio, estad alerta. Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar." (1 Pedro 5:8).
Esto no significa que Dios no sepa que tendremos días malos, o que como cristianos no tenemos derecho a tener días malos. ¡Todo lo contrario!. El Señor es muy consciente de ello, ¡y es por eso que nos advierte!, ya que en ocasiones basta un día malo para dar rienda suelta a todo aquello que el diablo nos quiera sugerir, basta un día malo para que empiecen las guerras, basta un día malo para que una relación se acabe, basta un día malo para que una persona eche a perder su vida..........
Por ello, cuando nos encontremos en tribulación, y ante un día malo, es cuando más debemos reclamar la ayuda de Dios, ya que su apoyo es el único (a veces actúando mediante personas, que nos apoyan y aconsejan) que puede ayudarnos a superar el día malo. ¡Escúchalo!

Video: La armadura de Dios



Muchas veces, cuando los cristianos nos enfrentamos cara a cara con un día malo, tendemos a caer de lleno en una actitud destructiva hacia nosotros y hacia los demás. Buscamos el refugio de la soledad, donde no podamos ofender ni dañar a nadie, pero........ ¡cuidado!, ya que esta es una arma de doble filo. Si buscamos la soledad para estar con Dios a solas y orar es una cosa, pero si nos quedamos a solas con nosotros mismos como intentando escapar de todo el mundo..... ¡esa es una actitud destructiva!, y es ahí cuando Satanás nos tentará en nuestra desesperanza, depresión, etc...... Y ¡cuidado!, porque si te vence en tu día malo, luego te será muy difícil volver al camino, ya que Satanás lo único que quiere es apartarte de sentimientos como la humildad, el amor a los demás, etc.......
Así pues, querido hermano, mucho ojo con los días malos. Está escrito que todo cristiano tendrá que pasar por tribulaciones y días malos, pero asegurate de que te agarras de las actitudes adecuadas, y de que en ese día te vistes de toda la armadura de Dios para poder superarlo, porque, si eres vencido en el día malo, tu fe se va a debilitar, pero si vences en el día malo........ ¡das un paso en firme en tu acercamiento a Dios!

Oremos unos por otros, para poder superar los días malos.

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