viernes, 13 de mayo de 2011

Casualidades (Día bueno/Día malo)

Analicemos por un momento nuestra vida. Seguro que recordarás muchos momentos de la misma en los que te has sentido como un mero espectador, sin poder hacer nada ante las circunstancias positivas o negativas que te van aconteciendo. Vemos pasar la vida como si fuera conducida por railes.
En ocasiones, cuando nos ocurren cosas buenas en nuestra vida, y no sabemos por qué nos suceden a nosotros, lo achacamos a la casualidad. ¡La vida está llena de casualidades!
La verdad es que esto es totalmente incierto, como dice la Palabra:

"No os engañéis: Dios no puede ser burlado, pues todo lo que el hombre siembre, eso también segará" (Gálatas 6:7)
Las casualidades no existen, y seguro que muchas veces habrás comprobado que es cierto. Tarde o temprano, aquella persona que siembra cosas buenas en su vida, recogerá cosas buenas en forma de "casualidades positivas", y aquellas personas que siembran rencor, soberbia, mentira, etc.... pues tarde o temprano, en su vida, recogerán lo que han sembrado si no se arrepienten de corazón y se humillan ante Dios, pero ¡Cuidado!, porque como hemos leído anteriormente, "Dios no puede ser burlado", y si tu arrepentimiento no es sincero, al único que engañarás será a ti mismo.
Por ejemplo, imagina a alguien que cada día intenta estar en el camino del Señor, que se arrepiente de sus errores en la vida, y que aunque a veces caiga y tropiece, vuelve a levantarse e intenta a toda costa estar en el buen camino.... ¿acaso crees que Dios no la observa?.
 Bien, pues imagina también que hay otra persona que no deja de criticar al gobierno, a los vecinos, que lleva una mala vida y que vive en una queja contínua y atada al materialismo y a una vida en la que sólo importa el dinero.......la misma pregunta, ¿acaso crees que Dios no la observa?.
Ahora vayamos a por una "casualidad" de estos dos tipos de personas:

Un día como otro cualquiera, nos encontramos a la persona que intenta estar en el camino que, nada más levantarse, le da gracias a Dios por un nuevo día, y a continuación le pide que la proteja durante el día y que, por favor, le ayude económicamente, ya que faltan unos días para llegar a fin de mes y no le queda casi dinero para comprar comida. Después de orar sale de casa a hacer unos recados, y no coge abrigo porque es temprano y hace buen día.
 Transcurre el día, la cosa se complica y tarda más de lo debido, así que oscurece y empieza a refrescar con lo que, llegando a la parada del autobús de vuelta a casa, mira hacia el suelo y se lamenta, porque tiene frío, y porque no tiene dinero para llegar a fin de mes.
 En ese momento, mirando al suelo, se da cuenta de que, debajo de unas hojas, y arrastrado por el viento, hay un billete de 50 euros...... Corriendo detrás de él lo coje y le da gracias a Dios. Cuando llega a la parada del autobús se da cuenta de que en la parada no hay nadie, pero hay un abrigo en uno de los asientos de la misma. Inmediatamente se lo pone y, de la misma manera, le da gracias a Dios, pensando que al día siguiente lo devolverá, pero que le ha venido de maravilla para no pasar frío.
¿Casualidades?

Del otro lado tenemos a la otra persona, tacaña, que se pasa las horas contando el dinero y quejándose por todo.
 Esta persona debe salir de casa para ir a tomar unas copas con unos amigos, y antes de salir, pensando que a lo mejor tarda en llegar, coge el abrigo y algo de dinero, aunque si le pueden invitar.......... Después de no pocas horas bebiendo con los amigos, se dirige de vuelta a casa, pero esperando al autobús se queda dormido en la parada y, cuando despierta, se da cuenta de que el autobús ya está en la parada con lo que, sobresaltado, da un salto y se mete en el autobús, olvidando el abrigo en la parada.
 Una vez en casa, y lamentando la pérdida, se consuela diciéndose a si mismo: "Bueno, por lo menos el dinero que me había llevado me lo he ahorrado, ya que me han invitado todos". Pero se da cuenta de que sus pantalones tienen un agujero, y de que, probablemente de camino a la parada del autobús, se le deben haber caído los 50 euros que había cogido.

¿Casualidades?...............Es posible, pero: "Aquello que siembres, eso mismo segarás".

Cuidado con lo que siembres, no sea que también vayas a "perder tu abrigo".

Video: Día bueno y día malo

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